martes, 23 de junio de 2009

viernes, 12 de junio de 2009

Coma diabético.

Estas son las consecuencias de ver dos pelis románticas seguidas. Y del síndrome premonstruoso. Esto, chicos, pasa por la cabeza de muchas chicas, no sólo de la mía. No al pie de la letra pero sí en líneas generales. Podeís tomar apuntes. Prometemos no reirnos. Al menos en público.

PD. Se admiten, sugieren y solicitan ejemplos por parte del público masculino. Aunque no tengaís SPM.

Nota de la autora:

A veces tengo que soñar para seguir viviendo. Era algo que hacía en el colegio y que continué haciendo en el instituto. Después la cosa cambió. Los sueños no eran realidad pero la realidad era mejor que los sueños. Ahora le niego los sueños a mi realidad. Sería anticiparse. A veces los sueños pueden más que yo. Y me molestan. Porque son bonitos pero ya no son lo que quiero. Aún así, siguen ahí. Llenan los espacios vacíos. Ninguno es mejor que mi realidad. Pero a veces son mejores que mi hoy. He decidido escribirlos para que no sean mas sueños y se conviertan en simples relatos. Siempre tendrán una parte de mí. Pero ya no serán míos.

Comencemos...

Él siempre aparece de repente, como en las películas. Al cruzar una calle o subir al ascensor. Nuestras miradas se cruzan y el universo se para. No me busca, estoy segura. Ni yo a él. Son simples casualidades. Es el universo jugando a desordenar mi mundo. Ayer, al salir del trabajo, volvió a ocurrir. Él venía cargado de paquetes y yo estaba agotada. Pero nuestras miradas se cruzaron y el universo se detuvo. Los sonidos desaparecieron. De repente todo fué luz. Lentamente, burlando a la gravedad, uno de sus paquetes cayó al suelo. Nuestras manos se rozaron al recogerlo. Y juro que la electricidad provocó un destello. Por primera vez vi realmente sus ojos. Percibí su olor. Olía a primer día de lluvia. Y a hierba recién cortada. Gracias. Y nos separamos.  Y no pude dormir. Y esta mañana al mirarme al espejo ya no era yo.
He llegado al trabajo buscando sus ojos en cada esquina. Y al sentarme frente al ordenador sus ojos estaban ahí, tras mi reflejo. Y una nota: Devuélveme mi mirada.



Nos presentaron en el trabajo. Yo ya lo conocía. Era uno de ellos. Alguien le dijo mi nombre, me dió la mano y nada más. Una sonrisa. Después nos vimos cada día. Yo enredada entre mis papeles, sin mirar más allá de mis proyectos. Y él con ellos, siempre con ellos. Y siempre una sonrisa. Aquella tarde me entretuve con los dibujos. No había nadie en el despacho y tenía encendida la radio. Cantaba bajito mientras dibujaba. Me gusta. No le oí. Me gusta tu dibujo. El sobresalto hizo volar el lápiz. Perdona, no te había oído. Decía que me gusta tu dibujo. Gracias. No era más que una chorrada ¿cómo podía gustarle? ¿Vas a quedarte mucho más tiempo? Yo tengo que terminar un par de cosas, después podría acompañarte a cenar. No me gustaría que te fueras sola. No. Claro. Digo, si. Pensaba quedarme un poco más. ¿Entonces cenamos juntos? Claro. Después. Un par de cosas. Y se fué como había venido. Rápido y silencioso. Y entonces desperté. ¿Acaba de  invitarme a cenar? ¿A mí? Los pensamientos volaban alrededor de mi cabeza a tal velocidad que temí marearme. Recogí mis cosas. Limpié mi escritorio. Me dirigí a la salida. Volví a por la chaqueta. Llovía. Mierda, no he traído el paragüas. No te preocupes. No pienso permitir que te mojes. Llevaba un paquete en la mano. La cena. ¿Un picnic en el jardín? Señalaba la alfombra verde de la sala de reuniones. ¿Dónde está la mesa? Nueva decoración ¿recuerdas? La mesa nueva aún no ha llegado. Fuera llueve. Estoy sentada en un jardín de algodón verde. Él está sirviendo la comida.



Todas las mañanas "Buenos días". Todas las noches "Buenas noches". Siempre trato amable y distante. Ocupado. Yo siempre en el suelo. Con los niños y llena de pintura. Coincidimos en las cenas ¿Me pasas la sal, por favor?. A veces le oigo tocar. Su guitarra ocupa mis noches. Los niños ya duermen. Los demás también. Pero yo le oigo tocar. A veces incluso antes. Hoy toca cuando entro en la ducha. La casa está vacía. Los padres y los niños están hoy fuera ¿por qué?. Al salir solo oigo su guitarra. Sobre mi cama un vestido y una nota: Seguro que te queda perfecto.  Alguna de las chicas ha tenido el precioso detalle de regalármelo. Me lo probé ayer después de llevar a los niños al estudio. Están de vacaciones, por eso está la casa vacía. ¿Y por qué sique él aquí? Ya no oigo la guitarra. Me he puesto el vestido. ¿Preparo la cena? ¿Para uno o para dos? ¿Dijo él algo cuando los demás hablaban de vacaciones? Bajo las escaleras. Huele a menta fresca. Está en la cocina. Estás preciosa. Gracias. El vestido no me lo han regalado las chicas. ¿Cena para dos? Dirige su mano al salón, me giro y su mano roza mi cintura. Su guitarra está lejos. Su voz está en mis oídos. Hay rosas sobre la mesa. ¿Cena para dos? Me pasa una copa. Ha empezado a sonar música. Tranquila, dulce. Estamos bailando. La menta y las rosas invaden el ambiente. Mi copa está sobre la mesa. Apenas si he bebido. Sus manos acarician mi espalda. Cerca, muy cerca. El baile es cada vez más lento. Me acaricia el cuello. Levanto la cabeza. Su mirada está ahí, esperándome. Nuestros labios se rozan. Sólo un momento. Ya cenaremos luego.


Se acabó. Perdonadme tanto edulcoramiento. 
Besitos empalagosos!!

miércoles, 10 de junio de 2009

Crepúsculo

Ayer volví a tener quince años. O más bien trece. Y vi al chico guapo enamorar a la rarita del instituto. Y el chico guapo era de los peligrosos. De los muy peligrosos. Pero bueno. La eterna estupidez de "Por mí, cambiará". Pero los chicos malos son malos y punto. Pero es que éste era tan atractivo... para la chica, claro, yo me pasé la peli entera pensando en las razones que llevaron a la peluquera a peinarlo así. Pero el caso es que volví a la adolescencia. Recordé el dolor de estómago y las ganas de vomitar cuando él pasaba por delante. Y me niego a decir que tenía mariposas en el estómago. Eran ganas de vomitar. Y terror. Y va la niña esta y le dice al vampiro que no le tiene miedo. (No le jodo a nadie la peli ¿no?). Pues yo me moría de miedo. Y debe ser como con los perros, que él lo olía. Pero al revés que los perros, él me rehuía... peor para él (claro, eso tengo cojones de decirlo AHORA).  Pero aparte de los dolores de estómago también recordé el romanticismo estúpido, ese de quedarte horas mirando una foto tomada a escondidas. Y punto. Mirando. Imaginando gilipolleces que ningún adolescente se atrevería a hacer. Mirarme a los ojos. Tratarme como una diosa. Sacarme a bailar porque no va a permitir que me arrinconen. En todos mis sueños bailaba. Un tío de quince años bailando algo que no fuera Nirvana... sería Extremoduro. Al menos los que yo conocía. Jajajaja... los imagino en el baile del instituto, si eso hubiera existido en el mío, claro. Aunque me lo habrían tenido que contar. Antisistema y antiamericana, ya sabeís. Vamos, que no me hubiera invitado nadie. Pero tenía quince. Y trece y dieciseis. Y nada. Ni baile. Ni miradas eternas junto a la playa. Pero todas esas pelis decían que sí, que tenía que ser así. Que el amor verdadero puede vencer a la muerte. Que los chicos malos son románticos. Y siempre saben bailar. Y te sacan de la realidad y te convierten en una diosa.  Y ahora, por culpa de la peliculita, no paro de escuchar canciones que piden a gritos que les quiten algo de azúcar. Porque te pierden en nubes de algodón, en bailes ingrávidos y grandes besos de final y fondo en negro.
Leches.

Esta vez sin foto. No tengo permiso del (los) propietario(s).

Besitos azucarados!!

"Que las palabras se quedan cortas, para decir todo lo que siento, pues mi chiquilla es lo más bonito del firmamento"

¡Por favor, que alguien me quite todo este azúcar de encima!!!!!!!!!!!!!

martes, 9 de junio de 2009

Rol. Vol. 5

Como siempre, para recordar: 

Vol1, Vol 2, Vol 3 y Vol 4.


Como ya habían inspeccionado la zona inferior de la torre decidieron subir directamente al lugar en el que estaban el sillón del mago y las dos puertas quizá allí encontraran lo que buscaban. Tras subir a lo alto de la torre decidieron comenzar por la puerta que tenían a su derecha. Aliena se dispuso a comprobar si la cerradura disponía de trampas y, para su pesar, así fue. Le parecía una trampa complicada y no estaba segura de poder desactivarla. Nomar, sin pensárselo dos veces, cogió el sillón de Gadar y golpeó fuertemente la puerta con él lo que hizo que la trampa se activara y un dardo envenenado saliera disparado de la cerradura. Por suerte el respaldo del sillón sirvió de armadura a Nomar ya que el dardo no pudo atravesarlo. Algo más relajados los compañeros volvieron a acercarse a la puerta y Aliena volvió a comprobar las trampas, suponía que el mago habría sido muy cauteloso. Esta vez la trampa era algo más sutil: un hechizo mágico. Afortunadamente en este caso Aliena sabía cómo desactivarlo y en un momento entraron en la estancia que el mago había protegido con tanta intensidad.

 

La habitación no era muy grande, aunque disponía de espacio para un escritorio y una especie de camilla sobre la que vieron el cuerpo de un hombre. Los compañeros se dirigieron rápidamente hacia él para comprobar si estaba vivo y, aunque su aspecto no era tan decrépito como los de las mazmorras, enseguida supieron que no podían hacer nada por él. Parecía haber sido embalsamado y sus brazos y su pecho estaban abiertos como si los hubieran utilizado para investigar su funcionamiento. Los compañeros se dirigieron entonces al escritorio, cuyo contenido llamó mucho la atención de Eihrulan: un gran libro forrado de cuero azul y con detalles escritos en plata al que identificó como un tomo de magia, un libro abierto en el que estaban reproducidas imágenes de la máquina de las mazmorras y un libro más pequeño que tuvo que abrir para identificar su contenido:

 

 “ … año ..20 de la era..

 

Mi maestro, Fistandantilus, está contento de que por fin el Príncipe de los Sacerdotes haya de decidido retirar a los magos de sus torres… “

 

¡Era el diario de Gadar! ¡El mago había estado alargando su vida usando la de los aldeanos y los viajeros! Eihrulan cogió los tres libros y se dispuso a seguir investigando.

 

-          Será mejor que nos vayamos por hoy. Empieza a anochecer. – Dijo Nomar.

 

Los compañeros habían estado tan absortos con sus descubrimientos que no habían notado el descenso del sol. Aún les quedaba un trecho para volver al pueblo y no querían esperar a la noche ya que podrían encontrarse con los espectros que el mago había creado. Bajaron las escaleras y se dirigieron hacia la puerta pero antes de salir Nomar decidió coger la cota de malla que habían visto en la sala de las armaduras. Se la puso y corrió tras sus compañeras, que ya habían pasado la puerta. Pero antes de que pudiera salir, la puerta se cerró dejándolo encerrado en la torre. Poco a poco, frente a él, surgió una neblina que acabó tomando la forma del esqueleto de un caballero. Aliena y Eihrulan notaron cómo enfrío se apoderaba del lugar e intentaron encontrar una forma de abrir la puerta pero sólo pudieron escuchar a través de ella:

 

-          ¿Quién sois? ¿Cómo osáis robar objetos de esta torre?

martes, 2 de junio de 2009

¡Me han dado un premio!



Anto, que es una chica lindísima, se ha acordado de mí al otorgar unos premios mariposas para blogs. Es mi primer premio y no estoy muy segura de las razones de recibirlo... supongo que por ser la más novata!!

Ahora la cosa está en que esto tiene normas que cumplir...

1.  Colocar el logo en el blog. Lo haré en cuanto recuerde cómo...
2. Escoger 10 blogs a los que premiar... no sé si llegaré a los diez, pero algunos se llevarán premio
3. Publicar los enlaces de los premiados... fácil, de eso si me acuerdo!
4. Informar a los premiados. Lógico.
5. Compartir el premio con quién te lo entregó. Nada más fácil. Antonella es alguien con quién se apetece compartir un premio... o un lindo pastel!


Vale, toca premiar:

1. Premio a Nils, porque fue quién me introdujo en este mundo, me explicó pacientemente a qué botones darle y además porque estoy segura de que esto le va a parecer una tontería... jejeje.

2. Premio a Azul, porque con cada entrada me descubre un mundo totalmente nuevo y bello.

3. Premio a Zerogluten, porque la belleza de sus entradas sólo es superable por el sabor de sus comidas.

4. Premio a Fitzi porque la China está más cerca desde que la conozco.

5. Premio a Conchi porque ha convertido Helsinki en una ciudad realmente cálida.

6. Premio a Kos, porque lleva siglos sin escribir y quiero ver si es capaz de poner una mariposita en su frikiblog ;)

7. Premio a Lolita, porque su blog me enamoró desde el principio.

8. Premio a Jackie, porque sin ella mi ordenador no estaría cargado de tantas fotos ni mi cabeza de nuevos puntos de vista.

9. Premio a Antonella, porque de todas todas, es la que más me hace pensar que hay trabajos en los que se disfruta como un niño. 

Besitos a todos!!