Hay zorras y zorras.
A las zorras ladronas mi abuela las conocía muy bien pero a la pobre, por malpensada, nunca le hacíamos caso. La zorra ladrona tiene piel de cordero y te roba poquito a poco, sin que te des cuenta, hasta que te ves sin nada. Según mi abuela esas zorras no merecen compasión. Al fuego con ellas.
A las zorras zorras las ves venir. Ésas no se ocultan y depende de ti permitirles que te roben. Éstas no es que sean mejores, pero al menos vienen con la cara descubierta. De éstas hay menos, hay que ser muy valiente. Supongo que mi abuela tampoco les tendría compasión. Es que tenía mucha mala leche la señora.
Existe otro tipo de zorra: la arpía. Ésta, además de la piel de cordero viene con cara de mendiga con hijos: te hace sentir culpable si no le das nada. Y cuando te das cuenta de que en realidad te está robando y decides cerrar el grifo, te acusa de abandono. Esta es una zorra muy lista, sabe muy bien cómo hacerte daño.
Hay muchos más tipos de zorras. Por fortuna no los conozco todos de primera mano o ya no me quedaría qué comer. El problema es que la clasificación es teórica, porque casi siempre nos encontramos zorras con características de distintos tipos. Y entonces no sabes cómo enfrentarte a ellas.
Y pregunto yo ¿para qué tenemos las escopetas?
PD: No me ha pasado nada, no me he encontrado con ninguna zorra ni me han robado nada. Simplemente me apetecía escribir esto. Nils, que a veces lees entre líneas pero te equivocas en la traducción: Gracias por cuidar de mi, pero por ahora sigo entera.
Besitos.