viernes, 28 de agosto de 2009

Desvampirizándome...

¿En qué momento de la creación las mujeres pasamos de compañeras a simples damas expectantes? ¿En qué momento nos convertimos en un objeto a salvar y dejamos de tener voluntad propia?

Porque pensándolo atentamente, éso es lo que ha ocurrido. Las mujeres, la mayoría, pasamos nuestra infancia y nuestra juventud esperando y soñando con un príncipe azul que nos adore y bese el suelo que pisamos. ¿En qué momento dejamos de tener una camino juntos para tener un camino por el que ser idolatradas? No es que la adoración sea molesta, en ciertos momentos, pero ¿es acaso real? ¿acaso el príncipe azul dirá que somos adorables incluso cuando eructemos? Ah, que las princesas no eructan. No lo sabía. Eso no viene en los cuentos. En los cuentos las princesas son bonitas y dulces. Y todas saben bailar y cantar.

Alguien, en algún momento, nos convirtió a todas en princesas sin avisarnos ni pedirnos permiso. Y sin dejarnos instrucciones. Y lo peor. Sin avisar a los hombres que a ellos les tocaba el papel de príncipe salvador. Guapos. Atléticos. Bailarines y cantantes. Dulces y detallistas hasta la exageración más absoluta. Y protectores. Vamos, sin vida propia más que para adorarnos. Que nadie se ofenda pero ¿conocéis a alguien así? ¿conocéis a algún hombre REAL cuya única misión en la vida sea amar a una mujer por encima de todo? Yo no, la verdad. Dulces y atentos, si. Cariñosos, si. Protectores, también. ¿Pero sin más vida que su amada? No. Ni ganas, la verdad. No me apetece que me anulen. A veces puedo querer apoyo, pero no una silla de ruedas.

A veces me gusta sentirme princesa. Me gusta mucho. ¿Pero a todas horas? ¿Y para cuándo dejo mi mal genio?¿Las princesas no tienen síndrome premonstruoso? A veces me gusta no ser delicada. A veces apetece ser espina en lugar de rosa. Y a veces, sólo a veces, me gusta sentirme una igual. Sin necesidad de héroe. Pero con el anhelo extremo de un compañero de verdad. Que me ayude a levantarme cuando caiga, pero que también pueda caer. Que a veces necesite una heroína. Sólo a veces. El resto del tiempo lo quiero normal. Quiero cocinas compartidas y peleas de almohadas. Porque mi príncipe es también mi amigo. Quiero risas. Quiero ver más que a través de sus ojos.

No quiero ser princesa. Quiero olvidar a Cenicienta. Y a Odile. Y a Bella. Por encima de todas quiero olvidar a Ariel. Y hasta a Fiona. Quiero quedarme con mujeres y hombres reales. Conmigo.

PD: curioso el efecto que ha tenido en mí Crepúsculo ¿verdad?

Besitos!

14 comentarios:

Nils dijo...

pero la donna Bupu no es una princippesa?

DocPat dijo...

Pues no, al menos no a todas horas. Ladonnabupu es una fusión de caracteres, es decir, de personajes, cuyas cualidades se mezclan y alternan, con su cosas buenas y sus cosas malas.

Ladonna dijo...

Ladonnabupu soy yo, los personajes son sólo eso...

Mordrog dijo...

Pues yo pienso que esa imagen ha hecho más daño al hombre que a la mujer.

Es muy impactante cuando descubres que las mujeres no son siempre dulces, ni encantadoras, que no siempre te serán fieles, que no se quedarán con la bestia sino con Gastón, que ninguna se enamorará del chico tímido, que a ninguna le parecerá encantador el patoso de la clase...

Como dice la canción: "Ya no quedan princesas que salvar".

Ladonna dijo...

Mordrog, esa imagen nos ha hecho daño a todos. El punto está, creo yo, en olvidarla y crear una propia, real y verdaderamente apetecible para todos. Una imagen que tenga lo mejor de los cuentos pero que nos permita seguir siendo humanos.

Vaya, ese "apetecible" sigue sonando a vampiros...

Mordrog dijo...

Pues yo creo que hace menos daño un principe azul atento y empalagoso que una... "princesa bruja", jaja.

Ladonna dijo...

Pero el problema Mordrog, es que no podéis ser continuamente príncipes. Sabes tan bien como yo que en algún momento necesitáis un descanso, igual que nosotras. Ser princesa es agotador, igual que ser príncipe. ¿Por qué no nos dedicamos a ser nosotros y dejamos los cuentos para de vez en cuando? Estoy segura de que así ésos momentos serían más especiales...

Mordrog dijo...

Podemos caminar hacia la luz eternamente y convertirnos en lo que nunca podremos llegar a ser...

Ahí lo dejo... XD.

Ladonna dijo...

Mordrog deberías leer Crepúsculo. Aunque me da miedo tu reacción...

El amor es a veces tan extraño y tan intenso...

Mordrog dijo...

Pues me lo empecé a leer, pero como ya había visto la peli, me aburrí y lo dejé.

Miedo por qué? :P

Anónimo dijo...

Mordrog, estoy con Ladonna, los cuentos, bueno, la versión de los cuentos edulcorada y manipulada que hoy en día la mayoría de la gente conoce (un día comentare como con la excusa de lo políticamente correcto, se ha impuesto unos roles decadentes y en contra de la paridad de sexo, donde se ha tergiversado la emancipación femenina mediante la más rastrea forma de publicidad subliminal. En la versión de los cuentos actuales, la mujer deja de ser el objeto pasivo para ser objeto casi activo, que actúa, no se queda quieta y se mete en líos, pero en lugar de luchar por su derecho a ser un ser independiente, su lucha es contra otras o la sociedad para conseguir tener un hombre a su lado, que la proteja, cuide y mantenga... simplemente atroz y creo que la Disney tendría que ser juzgada en el tribunal de la Haya por delitos contra la humanidad, no ya solo por destrozar obras de arte de la literatura como pueden ser “El jorobado de Notredame” o “La Sirenita”, por motivos económicos entre otros, sino por imponer ese tipo de valores a la sociedad que no se puede defender de ellos ya que ni siquiera se da cuenta de tal imposición)

Bueno a lo que iba, en estos casos la mujer es siempre la más perjudicada, ya que le toca al final un papel pasivo y dependiente. El chico siempre puede buscar otra “princesa” que no le salga rana, más sumisa, afable y dulce, o como hace un sector “moldearla” a base de golpes hasta que encaje en el modelo que supuestamente le han dicho que ha de ser.
Quiero decir esta barbaridad así, para que la gente se de cuenta de lo que verdaderamente pasa, la violencia hacia las mujeres o asía la pareja (ya sea del sexo que sea) empieza a fomentarse por cosas tan nimias como pueden ser los cuentos que leemos o vemos, y por la falta de critica a las cosas que la sociedad de consumo nos vomita. Mor, y sin que esto quiera ser un ataque, tu comentarios me dan la razón, en ellos no hay ni un ápice de autocrítica, la culpa siempre es de “ellas” que no son como se supone que tiene que ser, o de los otros que te vendieron como tenia que ser el cuento.

El anonimus, que ha vuelto de las vacaciones

Ladonna dijo...

¡Gracias Anónimus, se te echaba mucho de menos!
Has explicado mi postura con mucha más claridad que yo, y me has hecho ver cosas que antes no veía... flipo contigo!

Besitos!

Mordrog dijo...

Difiero en algunas cosas.

En las pelis de Disney rara vez aparece la princesa como desvalida, al menos en las últimas que yo he visto. Esmeralda es intrépida y audaz, Bella es muy inteligente y se sale de los cánones que le marca la sociedad (recordemos que no quiere casarse con el típico macho representado por Gastón), Fionna (no sé si es de Disney)sabe artes marciales y reparte que no veas, incluso la princesa Leia se rescata a sí misma (ya sé que es de George Lucas).

Otro ejemplo podría ser Stardust, el "príncipe azul" es un zoquetillo... o no olvidemos al "pánfido" de Spiderman...

Para que lo sepáis.No me gusta el módelo de "chica princesa" prefiero las chicas guerreras, atrevidas y que rompen las reglas: Sorsha, Sarah Connor, las protas de Underworld y Doomsday... mujeres capaces de empuñar una espada, pero también de ser románticas, que no sé que tiene eso de malo!

Y yo no pienso que "la culpa sea de ellas", creo que a una persona la moldean muchas más fuerzas aparte de las pelis de disney y los cuentos de hadas. Dudo que un tío le de de ostias a una tía porque se haya hinchado de ver películas de Disney.

Expuse el tema desde el punto de vista del "principe azul", pero está claro que los 2 sexos pierden. Eso sí, reconozco que ni uno más ni otro menos, la segunda vez que puse el comentario ponia un "ja, ja".

Lo que siento es que a veces, atacais el romanticismo en sí. Quererse, estar pendiente de otra persona y mirar por ella; en los tiempos que corren, es más un milagro que otra cosa, y no tiene porque ser algo malo. En el justo término, por supuesto, pero eso es aplicable a todo en la vida.

Ladonna dijo...

Mordrog, como te dije ayer, no ataco el romanticismo, ataco la imagen falsa que dan ciertos cuentos.
Si atacara al romanticismo no podría ser azote de diabéticos ¿no crees?